Respuesta del equipo DEXAPEGO
Es muy común. Las redes mantienen la herida abierta porque nos dan migajas de contacto.
Cada vez que mirás, el duelo vuelve a empezar. Tomar distancia no es rendirse, es cuidarte.
Un paso para hoy: silenciá o dejá de seguir sus cuentas, y cuando tengas ganas de mirar, escribile a una amiga o a un amigo.
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